Cómo identificar a quienes indisponen personas y a los trepas en las oficinas y directamente con sus jefes

Por Santiago Iñiguez de Onzoño.
En el entorno profesional, trepa es la persona que, con una ambición desmedida, no repara en medios para alcanzar su propósito de ascender en la empresa o alcanzar su objetivo. Los trepas son especialmente desconsiderados con el resto de los colegas, a los que utilizan para alcanzar sus fines. Seguro que ha conocido a alguno.

Los trepas suelen ser encantadores, inicialmente. Incluso pueden estar dotados de cierto carisma. Utilizan la adulación para agradar a los demás, intentan generar intimidad compartiendo confidencias, deslizan críticas veladas sobre otros compañeros, revelan intimidades con el ánimo de crear confianza, marcan claras diferencias entre círculos de amigos y enemigos, y también pueden servirse del cotilleo para trasladar información –con frecuencia exagerada– sobre circunstancias que indisponen a unos con otros.

En mi experiencia, existen trepas en todo tipo de organizaciones: en la política, las empresas, las universidades, e incluso en fundaciones e instituciones sociales, donde muchos pensarían que los mandatarios son puros y bienintencionados. También se dan trepas en todas las culturas, con independencia de que en algunas civilizaciones se promuevan conductas individualistas, o que en otras latitudes se imponga el sentimiento de equipo y la predominancia del colectivo.

Quienes indisponen a otras personas con sus jefes entiéndase funcionarios civiles, militares, policiales, además de autoridades que son electas por el voto popular se identifican por sí solos y se delatan uno an otro y esto obedece a su inferioridad y a la indiscreción y pleitos de enemistades entre ellos.

Lo dicho en el párrafo anterior de la publicación de este artículo es propio de las personas envidiosas, egoístas, arropadas por el odio sin razones hacia los demás envidiosas consecuencias así actúan los mediocres.



