¡DE ERODIS DÍAZ! «SATISFACCIÓN Y ORGULLO»

Haber honrado la entrega, el sacrificio y el amor incondicional de nuestras madres fue nuestra mayor satisfacción y nuestro más grande orgullo.

No se trató de un regalo. No se trató de buscar notoriedad ante la sociedad. Se trató de reconocer a esos seres extraordinarios que dedican sus vidas a servir, proteger, educar y amar sin esperar nada a cambio.
Las madres representan la más pura expresión de amor sobre la tierra. Su capacidad de entrega, su fortaleza en los momentos difíciles y su inmenso corazón las convierten en una de las más grandes obras de Dios.

Porque donde hay una madre, hay comprensión; donde hay una madre, hay esperanza; donde hay una madre, hay amor. Y donde hay una madre, ahí está Dios.
Ver sus sonrisas, sentir su alegría y compartir con ellas momentos de gratitud fue la mejor recompensa que pudimos recibir.

A todas las madres, nuestro respeto, admiración y eterno agradecimiento.
Erodis Díaz.
Director del CCDF



