¡A QUIÉN QUERES ENGAÑAR!

Por: José Luis Contreras.
En la provincia Montecristi, hay una figura repetida en la política mediocre: ese personaje que se disfraza de generoso mientras reparte lo que no es suyo. Hablo de ti, político oportunista, que recibes raciones de comida, electrodomésticos y bonos del gobierno —recursos que provienen del sudor del pueblo— y les cambias la funda, les borras el origen, les pones tu sello, tu nombre, como si los hubieras pagado de tu propio bolsillo.

¿A quién quieres engañar?
Te paras frente a una cámara, con sonrisa fingida, como si estuvieras haciendo un sacrificio personal por ayudar. Pero la verdad es otra: no estás dando, estás robando crédito. Estás manipulando la necesidad de la gente para inflar tu ego y construir una imagen falsa de benefactor.
Tu acto no es generosidad, es propaganda. No es solidaridad, es simulación. Y lo peor: lo haces con recursos públicos, que pertenecen a todos, no a tu campaña, no a tu clientelismo, no a tus ambiciones.

La sociedad ya está despertando. No necesitas cambiarle la funda a una ayuda para demostrar compromiso. Lo que realmente te desnuda es tu intención de usar la pobreza como vitrina para tus mentiras. El pueblo necesita líderes, no actores. Hacedores, no farsantes. Gente que sirva de verdad, no que se sirva de la necesidad ajena para parecer útil.

Así que, una vez más: ¿a quién quieres engañar? Porque a ti mismo, ya no puedes.



