ENTRE LA HONESTIDAD Y EL VICIO

Por Santiago Rafael Caba Abreu.

Bajo la egida del liderazgo del General Santiago Rodriguez, primer alcalde constitucional y primer jefe militar de Sabaneta, en cuyo honor lleva su nombre la ahora ciudad, el 16 de agosto de 1863, un grupo de 14 hombres hizo una audaz incursión en el cerro de Capotillo, Dajabón, e izaron el pabellón dominicano, para el inicio de la lucha en contra de la anexión del país a España.

Estamos en el umbral de un proceso politico de cara a las elecciones municipales, congresuales y presidencial en la Republica Dominicana, en donde tendremos todos los colores promoviendo sus candidatos, lo que significa que, el derecho a elegir y ser elegido, ocupa el más relevante escenario en el que, cada ciudadano, ejerce su poder soberano de libertad para escoger a los hombres o mujeres que le han de representar en el manejo de la administración del Estado.
Ahora bien, la campaña política en la que habremos de debatir, estará liderada por un discurso moralista, donde se pondrá de manifiesto la honestidad como estandarte de cada propuesta electoral.

Esto así porque, conforme la señal enviada por el Presidente Luis Abinader, al momento de anunciarle al país que buscará la candidatura de su partido para la reelección presidencial, marcó territorio sobre dos propuestas, una cimentada en la honestidad, y la otra en la corrupción y falta de transparencia.
Ese discurso se extenderá a los que aspiran en todos los niveles, por tanto, el PRM está obligado a llevar candidatos a alcalde, Diputados y senadores que no esten comprometidos con actos de corrupción, y aquellos que han administrado fondos públicos, sean estos municipales o nacionales, deberán rendir cuenta de su gestión, a fin de que el escrutinio público pueda decidir sí ha tenido un ejercicio transparente o no.

La política está cambiando en el mundo, el modelo democrático está construyendo un nuevo liderazgo, no sólo fundamentado en la expresión ideológica, sino también derivado de la decencia y la pulcritud.
Así las cosas, en las actuales circunstancias, gana vigencia la teoría Aristotélica, donde este plantea que, «un sistema lógico que parte de verdades, garantiza nuevas verdades y alcanza los principios y las esencias como formas sustanciales de las cosas».

Por eso, en Montecristi, ciudad histórica, donde el pensamiento y la conducta legada por liberadores y revolucionarios, podrá quedar atrapada en el vicio de escoger entre hombres o mujeres con buena conducta, honestos y transparentes, o continuar con el vicio del desorden, la falta de transpancia y de honestidad. Muy simple.
Feliz día del grito de capotillo.



