En Montecristi falta de apoyo afecta torneo interbarrial de béisbol en el que participan adolescentes y jóvenes
Junior Artiles explica baja asistencia de público al play Pedro Alejandro Sanz, hoy juegan la serie semifinal los barrios Las Flores y el Albinar, el Francisco espera al ganador

Comerciantes, empresarios, autoridades electas por el voto popular y funcionarios del gobierno no brindan el apoyo necesario al deporte en Montecristi, el béisbol es una de las disciplinas más golpeadas por el olvido institucional y empresarial, esa realidad se refleja en el torneo interbarrial que se desarrolla cada domingo.

El evento se celebra en el estadio Pedro Alejandro Sanz, en la ciudad San Fernando de Montecristi. Participan cuatro equipos que representan a los barrios Las Flores, el Albinar, el Francisco Javier y los kilómetros de la carretera Duarte. En la justa deportiva están involucrados adolescentes de 13 hasta 17 años, además de jóvenes de diferentes barrios y sectores.
Los organizadores del evento hacen malabares para mantener el torneo en pie cada semana. El dirigente deportivo Junior Artiles explicó que con esfuerzos y sacrificios logran sostener la competencia. Señaló que reciben ayudas y colaboraciones de algunos amigos de Montecristi y de montecristeños residentes en Nueva York, como el caso de Luichi Reyes. Con esos aportes pueden pagar el dinero de árbitros, anotadores y otros gastos logísticos.

El joven atleta Junior Artiles lamentó el poco apoyo que reciben de comerciantes, empresarios y políticos, dijo que tampoco cuentan con respaldo de funcionarios locales ni de las autoridades electas por el voto popular, confirmó que ha tocado puertas en instituciones y empresas, pero las respuestas son escasas o nulas.

Finalmente expresó que realiza ese torneo pensando en el futuro de la niñez, adolescentes y juventud de Montecristi. Su objetivo es que en el mañana lleguen a ser grandes peloteros y representen la provincia con orgullo. Agregó que el deporte mantiene a los jóvenes alejados de actos reñidos con las leyes y la propia Constitución de la República Dominicana.




