En Montecristi a oscuras entradas de hospital y escuela pública, además de otros puntos por lámparas dañadas

POR SANTOS VÁSQUEZ.
La parte frontal de la escuela Rosa Someter y la entrada al hospital Padre Fantino de Montecristi están a oscuras. Las lámparas y bombillas desde hace un largo tiempo permanecen apagadas sin que nadie las repare. El problema afecta el tránsito de personas y vehículos en esa zona.

Profesores y estudiantes del centro escolar público imparten docencia en horas nocturnas bajo condiciones inseguras. Al igual, médicos, enfermeras y otro personal que labora en dicho hospital han planteado el problema de la oscuridad reinante a las autoridades competentes. Aseguran que sus reclamos hacen caso omiso.
Los quejosos dijeron temer por sus vidas debido a que la oscuridad sirve para que delincuentes cometan cualquier tipo de actos reñidos contra la ley. La falta de iluminación convierte el área en un punto vulnerable durante la noche. Estudiantes y personal de salud exigen medidas inmediatas para garantizar su seguridad.

Además de los lugares señalados, otros puntos y sectores de la ciudad de Montecristi están como la boca de un lobo por la falta de iluminación. Los residentes esperan que se resuelva la situación que denuncian lo más pronto posible. Piden a EdeNorte y al ayuntamiento intervenir antes de que ocurra una tragedia.




